Ya hace más de un año que llegaron las trillizas, procedentes de un
internado francés.
El año pasado, con la novedad del verano y las vacaciones silvestres, se les olvidó celebrar su fiesta nacional,
pero este año, muy patrióticas ellas, han decidido vestirse con los colores de la bandera francesa
y aprovechando la coincidencia de que ellas son también tres, se ha vestido cada una de un color.
Adivináis a quién le han pedido las blusas en azul, blanco y rojo, todas distintas pero similares y que tuvieran esos colores predominantes a juego de las falditas de vuelo y los lacitos del pelo???
Exactamente, a mí también.
A cambio, me han prometido poner al día la sección de "Literatura epistolar entre piratas, corsarios, reinas y filibusteros", que está hecha un batiburrillo total y que,
con la
llegada de Bimba a la Biblioteca, ha despertado un interés notable. Sin duda, he salido ganando. No se lo digáis.
India escogió un estampado floral de azules y verdes en la blusa, lazo en vichy azul (francés donde los haya!) y unas rayas finitas en dos tonos de azul para la falda.
Llevaba una estrella marina de colgante.
Brandy me pidió una blusita con canesú (otro término muy francés como ya vimos
aquí) en una tela de grandes lunares bordados, una especie de plumeti gigante.
Y sobre la blusa, un collar de estrellitas en fila.
Lleva además el lazo blanco, la faldita blanca y los zapatos blancos.
Rosie prefirió el rojo y escogió una tela de peces en ese color (con algún pez en azul), para que le hiciera una blusita con vuelo y mangas con volante, falda, pinza del pelo y zapatos rojos.
Y de colgante, otro pez, esta vez la sardina típica de Oporto.
Bueno, pues nada, así vestidas tan patrióticamente, se han puesto a cantar La Marsellesa:
"Allons enfants de la
Bibliotèque, le jour de gloire est arrivé!!..."
Y se han quedado tan anchas...