Ya sé que me reconocéis ..... pero no conocéis mi vida anterior.....

Llegué en una caja con otras tres amigas. Veníamos de un viaje largo por mar y tierra y tras haber pasado varios lustros en un polvoriento trastero. Así llegamos:

Nuestros rostros pálidos, nuestros ojos legañosos, nuestro pelo sintió el agua por última vez en 1986...

Aburridas, olvidadas, ninguneadas...... sucias!!

Suspirando por un bañito y una mascarilla.

Y nos topamos con el hada Aguayjabón!!!!! Yupiiiiii!!!! Nos lavó con cuidado, agua templada, casi fría y jabón para prendas delicadas (nosotras!!).
Nos dejó toda la noche con el pelo húmedo, ya aclarado, untado con una mascarilla para cabello humano y a la mañana siguiente, tras los "¡buenos días!", volvimos a la ducha, esta vez abundante para liberarnos de todo resto de mascarilla.

Nos secó con una toalla como sólo seca una madre!!!! Y nos peinó, poniéndonos un gorrito o capotita, según a quién, para dar forma al pelo rebelde.
Con una mezcla mágica* de crema hidratante y tinte rojo de zapatos, nos pintó dos coloretes de lozanía que nos quitó al cabo de unos minutos con un papel de cocina.
Mirad nuestros coloretes antes y después (volviendo atrás el cursor!!)
Ahora, cualquier vestidito o sombrero nos sienta divinamente!!!

Aquí me veis de nuevo (con otro modelito, of course!) sentada sobre una pila de los jabones más deliciosos que he olido jamás. Son artesanos, divinos, súper bonitos los envoltorios y los jabones.... y los hace con todo su cariño Ana (Jabonera), para que todos disfrutemos del cacao, la naranja, el café, el champagne, la canela o la mandarina en forma de burbujas!!!

El hada Aguayjabón nos ha recordado lo guapísimas que somos!!!
*Si alguien está interesado en la mezcla mágica no tiene más que preguntar aquí.