Buenos días.
Hoy vengo a pasar revista de quién tiene, o quién carece de una chaqueta verde oliva.
Los primeros, hacéis muy bien, como observaréis a continuación.
Los segundos, esperamos Martita y yo convenceros enseguida de la necesidad de su adquisición.
El primer estilismo tiene un look muy marcial en la parte alta, pero queda contrarrestado de un plumazo, bueno, de un "florazo" más bien, con esos pantalones taaaan femeninos.
La corbata de rayas sube a la cara los mismos colores del pantalón
y la flor de lis del ros le da un toque afrancesado (aunque he de confesaros que era la insignia de mi asociación de girl-scouts de cuando era pequeña).
A ver, creemos que las botas le dan el punto de mujer "que pisa fuerte" al conjunto, pero eso ya para gustos...
Pasemos a un look más minimalista, menos atrevido si no eres una preciosa nancy rubia de los 70.
Se trata de un mono vaquero simple y clarito, pero la chaqueta verde oliva con ochos en los costados da ese plus de distinción.
Para un look más desenfadado y colorido, la podemos combinar con una camiseta beige, una falda rojo fiesta, medias rojas, botas beige
y un gorro de lana verde más vivo, con ochos también protagonistas.
La camiseta tiene una niña esquimal pelirroja bien abrigadita.
Que queréis un look más infantil, de colegiala austriaca??
Pues no tenéis más que combinar la chaqueta verde oliva con un pixie del mismo color con ochos y pompones, una blusa de flores verdes, una faldita tableada beige y unos calentadores en color nieve sobre las botas de cordones.
Las más atrevidas disfrutaréis viendo a Martita vestida con un estilo folclórico eslavo.
Muchos tonos de verde y naranja en falda, bolso, pulseras y... redecilla/chal para el pelo.
Vale, ya sé que este no es un look que todos os pondríais pero...
no está Martita preciosa con él??
Cambiamos de país para acercarnos más a un chic francés con la preciosa boina roja, los pantalones de cuadros de pata de elefante, la delicada puntilla de la blusa,
el bolsito silvestre en bandolera y el foulard al cuello, look perfecto para una tarde fría de otoño.
Y por último, combinada nuestra versátil chaqueta con un vestido azul cobalto con un estampado
de lo más silvestre, con ciervos, flores, abetos,
hojas de arbusto, tipis indios y corazoncitos.
Un vestido muy femenino y cottagecore con lacitos beige en la cintura que conjuntan con el beanie y las medias de ochos en ese color.
Esperamos haberos creado la necesidad de tejer una chaqueta verde oliva para alegrar vuestro armario y nos gustaría saber cuál ha sido vuestro favorito.