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domingo, 13 de marzo de 2022

Llevar la prenda según tu personalidad

Si hay algo que nos gusta en la Biblioteca, es permitir que cada niña exprese su personalidad de la manera más libre posible.

Debido en gran parte a esa "permisividad" mía, resulta que a pesar de que todas ellas comparten vestuario, la misma prenda resulta diferente en cada niña, como podemos ver en el siguiente reportaje gráfico. Veréis una misma prenda -el todoterreno impermeable amarillo- llevada de forma distinta, cada una como más le gusta.

Brandy, nuestra trilliza francesa, adora mezclar colores lidos, y no tiene ningún reparo en ponerse una faldita floreada con medias y merceditas bajo el chubasquero.


Como ya dijimos que a nuestro impermeable le falta el botón superior, Brandy eligió este precioso botón coral con destellos nacarados.

Y un gorrito con pompón en dos colores coral separados por una línea amarilla.

Su hermana trilli Rosie hace honor a su nombre con un conjunto todo rosita. La mezcla rosa con amarillo nos encanta, como bien sabéis si visteis este otro post.

Por supuesto un gran botón rosa en la pechera a modo de broche, que hace juego con  el vestido en punto rosa con franja blanca, medias rosas 

y el beanie en rosa degradado hasta blanco. Fresa y nata??

Rosie es más práctica que Brandy y ha decidido ponerse unas botas para el agua.

Sol, nuestra verdadera princesa de Famosalandia, (como quedó demostrado en esta entrada), combinó el impermeable con un beanie y unos pantalones (cómo no!) grises de cuadritos.

Y para que nos acordemos de vez en cuando de utilizar el tratamiento de alteza (ja! lo lleva claro), se ha puesto una coronita con brillantes a modo de botón.

Bueno, está monísima, no lo vamos a negar, pero de ahí a tratarla de "Vuesa Merced", va todo un mundo.

Tallulah también quiso llevar este chubasquero tan chulo y ella lo llevó a un nivel circense:

top en pelo blanco de oso polar como su oso amaestrado, y rayas -como en las carpas de su antiguo circo- en el botón del cuello y en la falda de volantes.

Y el toque más atrevido con borlas en su bolsito bandolera y pompones en sus medias.

Y tenemos aquí a Annie, nuestra chica llegada de Rusia.

Ella, acostumbrada a la superposición de prendas (como la vimos al llegar a la Biblioteca), lleva el chubasquero encima de un vestido de punto que va encima de una faldita de lunares.
Su botón distintivo lo ha elegido multicolor, casi arcoíris, donde se unen el amarillo del impermeable y el fucsia del conjunto. 

En la cabeza, un pixie fucsia y el bolsito rosa chicle chic.

Medias fucsia y merceditas clásicas completan el look.

Aprovecho para poner fotos de recuerdo de otras dos niñas que lo llevaron antes a su manera:
Estrella, de amarillo y beige, con pixie y calentadores en punto gordito, para ir bien abrigada, 

botón de estrella, jersey con gran estrella y bolsito de estrellas, como a ella le gusta,

y como siente que es más ella.

Y Bimba, nuestra grumetilla italiana, que llegó a la Biblioteca de polizón en un barco pirata, y que tiene una lengua que aún no conseguimos "amansar".

Ella vistió el chubasquero a su modo marinero: beanie y jersey en azul marino, botón de ancla,

vaqueros, mocasines y bolso Tote en bandolera con la cinta en los colores del mar.

Cada una lo lleva a su manera, así deberíamos hacerlo todos. Y vosotros cómo lo llevaríais??

martes, 8 de marzo de 2022

Rosie, la remachadora (Rosie, the riveter)


¿Por qué una ilustración de 1942 sigue inspirando al mundo?
La mujer con pañuelo de lunares y mono vaquero que se remanga para enseñar músculo no nació como símbolo del empoderamiento femenino, pero hoy en día, esta imagen es un icono del feminismo, tanto que influencers como Beyoncé, Alexis Biedel, la princesa Leia o Marge Simpson, han posado de esta guisa.

Pese a que Rosie es un nombre propio, la verdadera Rosie no fue una, sino miles, todas aquellas mujeres a las que el Gobierno de Estados Unidos convenció para que ocupasen los puestos en las fábricas que los hombres llamados al frente tuvieron que abandonar.

Ese icónico cartel fue un encargo de la compañía Westinghouse a J. Howard Miller, pero hubo otro de Norman Rockwell, donde se puede leer el nombre de Rosie en la fiambrera de la chica.
Tiene una remachadora sobre sus piernas y pisa el libro de Hitler "Mein Kampf".


Las campañas de publicidad del gobierno estadounidense para conseguir mano de obra barata se basaban en cinco mensajes:


1. Apelaban a su deber patriótico, pues si ellas contribuían con su trabajo, ayudarían a los hombres en el frente.

2. Las animaba a conseguir su propio salario, aunque más tarde se hicieron huelgas por los bajos sueldos que obtenían.

3. Se dio una imagen glamurosa de las mujeres trabajadoras, popularizando los accesorios para el pelo (para llevarlo recogido) y el maquillaje para ir a trabajar a las fábricas.

4. Era un paso más allá del trabajo como ama de casa. Las amas de casa hacen todo tipo de tareas, por lo que están preparadas para trabajos de todo tipo en fábricas.

5. Se creo el "orgullo de esposa" para evitar que los hombres que no habían ido a la guerra se sintieran menospreciados por no ser los únicos en aportar dinero en casa. Se animó al apoyo de estas trabajadoras, tanto si eran esposas de soldados como si no.

La propaganda fue efectiva: de 1941 a 1945 el porcentaje de mujeres trabajadoras creció del 27 al 37% (la mitad de ellas en fábricas de municiones y suministros bélicos).

Pero el papel femenino en el mercado laboral tenía fecha de caducidad: cuando acabó la guerra, los hombres volvieron a las fábricas y las mujeres a ser amas de casa, por muy eficientemente que hubieran trabajado.

Rosie, su emblema, sin embargo, perduró como icono de ese empoderamiento pasajero y hoy es una imagen que nos hace pensar en mujeres fuertes y decididas.

Nuestra Rosie parece una "muñequita", pero no os dejéis engañar por su cara angelical.




Ocho de marzo de 2022.

miércoles, 2 de marzo de 2022

Gorro peruano de postureo

Parece que el "entretiempo" se ha adelantado este año, al menos aquí, en el norte silvestre, los días de viento sur se suceden, y aunque las mañanas son frescas, 

a mediodía no hay quien aguante mucho rato al sol. Pero como el clima es muy variable, lo mismo le da por nublarse, enfriar y lloviznar cuando menos lo esperas.

Así que Constanze ha hecho bien eligiendo este modelito: colores pastel, lana fina, abrigada lo justo.

El gorro peruano es de postureo, porque no hace tanto frío como para llevar las orejas cubiertas. No le van a salir sabañones a Constanze a estas alturas del año!!

También es verdad que el gorro no es un gorro peruano al uso, de esos abrigados que se llevan calados hasta las cejas. Este, con florecitas bordadas en el mismo color y un pompón aniñado, 

se lleva solo de adorno. La temperatura es un factor secundario, la imaginación manda.

Aún estamos autorizados a llevar complementos de lana, accesorios de todo tipo que completan un look más invernal, pero que si son de un grosor adecuado, pueden acompañarte hasta bien entrada la primavera.

El color también influye lo suyo. No es lo mismo ponerse de marrón oscuro, que hacerle un guiño a la primavera que llega enseguida, luciendo colores pastel.

Un bolsito a juego de la falda? Qué extravagancia! O podemos decir extra-vagancia, la mía para no buscar otra tela... ;P

La falda, y el bolso, claro está, están hechos en una tela de tweed de algodón trenzado, en un color crudo que nos encanta en la Biblioteca.

Y las mangas del jersey

y dos rayas en el canesú, son de ese mismo color.

 

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