¡Señoras y señores, ante ustedes, la fabulosa, increíble, excepcional... la magnífica... TALLULAH!!!!
Ejecutando ante todos ustedes, un número nunca visto, un peligrosísimo y dificilísímo equilibrio de ovoides de colores con cúpula de conejo goloso!!!
Vean, comprueben ustedes que los ovoides son piezas separadas, y no tienen pegamento ni tornillos que los unan de ninguna manera.
Sólo debido a la habilidad circense-silvestre de esta excepcional maga, podrán ver este equilibrio imposible.
Atención, señoras y señores, contengan la respiración, no muevan ni un músculo mientras Tallulah coloca los elementos
con la ayuda e indicaciones de Plumpy, nuestro conejito goloso, que no duda en salir al escenario comiéndose una galleta bañada en chocolate.
Tacháááááááánnn!!! Vean ahora el equilibrio perfecto...
con unos colores preciosos además...
-Vamos Plumpy, arriba, es tu turno. Alehop!
-Deja la galleta o acábatela ya!
-Está muy alto, yo ahí no me subo!!
Tatatachááááán!!!!!
Más difícil todavía...
-OOOOoooohhh, maravilla. Bravo Tallulah, has estado colosal!!! Te has ganado el primer premio en el concurso de Equilibristas Silvestres.
Tallulah recoge su premio con la gran ovación del público y se despide.
-Pero Tallulah, bájame de aquí, socorroooooo!
-Ooops, perdona Plumpy, el éxito me obnubiló.

