Básicamente, el pichi es un vestido, algo más holgado, sin mangas, que te pones encima de una blusa o camiseta para completar el look.
Los llevábamos cuando éramos niñas a todas horas, no sé si por ser niñas o por haber nacido en los sesenta, que es cuando alcanzaron su cénit.
Y parece que vuelven, por ese encanto infantil que tienen, porque le dan un giro al vestido, porque son cómodos y frescos, pero no tanto. En verano, te permiten meterle una camiseta debajo para esos días fresquitos y en invierno, un jersey de cuello alto y una chaqueta, y te abrigan más que una falda.
Son muy versátiles, porque te permiten variar el look según varíes los complementos o incluso el peinado. Os habéis fijado en cómo lo lleva Miranda arriba y cómo lo lleva debajo de estas líneas??
Acaso no cambia mucho el aspecto según lo lleve con pelo recogido y zapatitos rojos, o lo lleve con melena suelta y botas negras?
De paso os animo a fijaros en los detalles del pichi: tiene unos tirantes con las rayas del vestido y unos botones en rojo con florecitas impresas, cosidas sobre blanco, buscando el contraste y el conjunto a la vez.
Me encantan los gorros con pompones, le dan un aire muy desenfadado y juvenil a cualquier atuendo.
O sea, que con gorrito de lana y pompón y pichi, Miranda ha rejuvenecido unos cuantos años. Quién diría que tiene 25? Yo sólo le echaría 20 a lo sumo!!
Este pichi es súper fácil de hacer. Es un rectángulo de tela del tamaño del contorno de Miranda, con una costura algo sesgada atrás (puesto que el cuerpo de nancy tiene más cadera que pecho)
y un par de cintas a modo de tirantes, cosidas en la parte trasera y en la delantera mediante dos botones.
De esta tela tengo un trozo muy largo (como de dos metros) y muy estrecho (como de 25 cms), perfecto para hacer este tipo de vestiditos. A mí me encanta cómo ha quedado, os animo a probar!!